¿Y la formación? Bueno... (parte I)
Pedro Dubié
Secretario General de AEDIP
El curso 2009-2010 arrancó con un poco menos de alumnos que el año pasado. Tanto los cursos de postgrado en Sevilla como en Madrid hubo una leve disminución de entre el 10 al 15 por ciento. Otras universidades, públicas y privadas, que imparten formación en Project Management, también sintieron la crisis y lamentablemente otros masters y cursos de postgrado no pudieron arrancar por insuficiencia de alumnos. Por segundo año consecutivo desde que comenzó la crisis, los profesionales del sector de la construcción han decidido educarse en Dirección Integrada de Proyectos (Project Management), siendo España unos de los países donde también sigue creciendo esta nueva profesión.
La elección de los cursos que promueve AEDIP, son para nuestro equipo gestor un verdadero premio al objetivo de la mejora continua y de la creatividad, porque si la calidad aumenta, más posibilidades tendremos que nos vuelvan a elegir. Las inscripciones son un verdadero estímulo y una confirmación que estamos mirando el futuro con una visión acertada: la especialización en “gestión integrada de proyectos” es una de las capacidades que pueden distinguir a los profesionales de la construcción en una sociedad española cada vez más globalizada, ante un panorama de fuerte reconversión y de reducción del sector de la construcción.
No obstante, por octavo año consecutivo son los profesionales lo que pagarán su master, en su gran mayoría, antes que las empresas. Las empresas tienen una baja inversión en cursos organizados por instituciones universitarias y confían más en la capacitación interna continua para formar a sus project managers. Educan en su propia filosofía, procedimientos y herramientas. Sin embargo, al no ser una formación reglada, no tienen una institución educativa que certifique que la formación que imparten se encuentra dentro de los modelos o stándares internacionales. Tampoco el PM de las universidades está reglado oficialmente pero debe atenerse a los estándares internacionales que son muy sólidos.
Creo que la formación de los profesionales debería estar más apoyada por las empresas en general porque les permitiría tener a los principales gerentes de proyectos con sus conocimientos y experiencias reconocidos por la universidad. Además, tendrían una formación más completa y enriquecida por el resto de las empresas del sector; y por el conocimiento de la teoría general, a la que un ex presidente de AEDIP no dudó en valorar como muy positiva, interesante y estimulante para la mejora de los procesos de la empresa.
Y es que los cursos universitarios de PM son o deberían ser eminentemente prácticos (en AEDIP es un objetivo prioritario). Con el transcurso de cada edición, se produce una evolución y el conocimiento tiende a objetivarse y universalizarse. Poco a poco, año tras año, van desapareciendo las subjetividades del profesor y el trabajo de la dirección, guiando a los profesores, va conformando un estándar local basado en los principios y fundamentos universalmente aceptados.
En el siguiente número vamos a continuar la reflexión para contarles una experiencia my interesante que estamos desarrollando en la Universidad Politécnica de Cataluña UPC dentro del contexto del Espacio Europeo de Educación Superior, más conocido como “Bolonia”. Hablaremos de las habilidades competenciales interpersonales y directivas y de un recurso revolucionario para nuestro sector: la acreditación de la experiencia adquirida por el profesional durante el recorrido de su trayectoria laboral mediante un certificado otorgado por la universidad; y que le permitiría computar ciertas unidades de conocimiento teórico.