La gerencia del proyecto de Arquitectos
Gabriel Allende
Arquitecto
Cuando un arquitecto empieza su andadura profesional, está pendiente de mediante concurso o encargo directo, iniciar su práctica profesional. Es cuando esto ocurre cuando los proyectos empiezan a ser realidad que el arquitecto intuye que el hecho proyectual no es suficiente aparecen los aspectos gerenciales del propio proyecto y en especial la gerencia del propio estudio u oficina.
La profesionalización de la cultura del proyecto ha cambiado radicalmente en la última década, podemos decir, que procesos de gestión de estudios (oficinas de arquitectos) debido a la fijación de objetivos económicos por parte de los promotores y la necesidad de plazos han hecho necesaria una evolución gerencial dentro de los proyectos que por ellos mismos añaden parámetros de complejidad como la coordinación de partes del proyecto como: instalaciones en todos sus componentes, estructuras y especialidades específicas. El concepto de project manager irrumpe por tanto de lleno en el arranque del proyecto. Todo el proceso proyectual debe ser gerenciado y formar parte de un orden superior en relación contada la oficina. En alguna reunión con Project manager he preguntado por la posibilidad de este servicio o estructura subcontratada.
He empezado este artículo por indicar una deficiencia, sino no se actúa en consecuencia que ocurre en el crecimiento de una oficina de arquitectos.
Un estudio de arquitectura anglosajón tiene estructurada una componente gerencial consistente en la responsabilidad del project manager general de la oficina y el Project manager del proyecto, además del equipo de proyecto y responsables de calidad. Es una estructura de mini estudios gerenciados desde la dirección lo que ha dado lugar a un expansionismo franquiciado que de puertas a fuera y a la hora de competir en concursos de mérito, permite que empresas despersonalizadas en diseño consiguen unas referencias de expertos sin ser realmente especialistas, pero el currículum es el consolidado de todas esas empresas a las que se añade una componente de globalización.
Digo esto no como crítica sino como éxito de un orden y una gestión.
Creo que la cultura de la construcción ha variado siendo imprescindible que la gerencia del proyecto aparezca desde el principio en él mismo, por lo menos integrado al proyecto de ejecución.
Permite fijar unos costes, no me refiero a los del arquitecto (siempre atacados) sino los costos de contratación de obra del proyecto.
Frente a la fijación del costo de gestión de obra está la ambigüedad del período de estudio de la obra en los primeros meses de la misma, más los márgenes de contratación finales.
Una gerencia de proyecto y obra debería permitir hacer el proyecto que se quisiera, no haría falta desmembrarlo, destrozarlo y generar un caos sobre el proyecto documental en aras de unos márgenes nunca sabidos.
Claramente todo lo escrito está relacionado con el hecho de hacer "arquitecturas", es siempre más lógico hacer el proyecto deseado por el precio establecido, frente a tener abierto el proyecto al que se la añaden indefiniciones sino la lleva de entrada. El trasvase que se pretende siempre en obra hacia el documento de proyecto por parte del documento de las subcontratas con el grito del ahorro, no puede ser por lógica defendido.
Siempre podríamos hacer una ventana menos, una puerta menos, un edificio menos pero podríamos quedarnos solo con el terreno al final y ni siquiera eso, nos podríamos quedar quietos.
La pregunta está en si Interesa controlar todos los parámetros y hacer el proyecto deseado o si bien solo buscamos una representación del edificio proyectado.
Parece lógico que todos los ajustes desde el promotor a las oficinas de arquitectura y oficinas de gestión o project management, pudieran consensuar el proyecto con los agentes de la construcción seleccionando desde el principio las empresas intervinientes en la obra del futuro edificio de manera que respondiera a los objetivos marcados en todos los aspectos.
Posiblemente sean las estructuras modernizadas de las constructoras y las oficinas de project management las que en los próximos años avancen en indicarnos cuál es la solución idónea de gestión.
Si una gestión cerrada con contratación consensuada junto al proyecto o una gestión abierta posterior al proyecto.