El mejor activo del PM: la experiencia
José Penadés Martí
Director de Project Management de INTEINCO S.A.
“Con una economía en recesión, la posibilidad de seleccionar para nuestras empresas personas con un nivel de experiencia adecuado parece una tarea asequible”
“Es fundamental en las empresas que realizan proyectos la difusión de los conceptos del project management y la formación de su personal en estas disciplinas”
Llevamos varios años predicando las ventajas que para nuestros clientes puede reportarles la contratación de los servicios de project management y cualquiera de sus opciones más restringidas para la gestión de sus proyectos y obras, sin que se haya producido una conversión masiva de clientes hacia nuestras propuestas.
Nos podemos equivocar si interpretamos que el crecimiento realmente espectacular de la facturación de servicios de Dirección Integrada de Proyectos en los últimos cinco años se debe a un mayor convencimiento por parte de los responsables de las empresas que consideramos clientes potenciales sobre las bondades de nuestros servicios.
En principio hay un factor que ha podido influir notablemente en una mayor demanda de servicios de PM, que ha sido en estos años de gran actividad en el sector inmobiliario, la escasez de profesionales con experiencia en gestión de obras, capaces de dirigir proyectos inmobiliarios residenciales, que ha obligado a externalizar estos trabajos.
Las cifras de facturación en PM publicadas por las empresas parecen estar en ocasiones contaminadas por otros productos que se venden en el mismo paquete, tales como promoción inmobiliaria, servicios financieros, proyecto (=diseño), ingeniería, etc., por lo que el importe neto correspondiente a PM sería menor del contabilizado.
En este tiempo de bonanza que ya vemos tan lejano, parte de las expectativas de bastantes clientes han quedado defraudadas por el servicio prestado. La causa más frecuente, la escasez de profesionales en las plantillas de las empresas de PM con la experiencia suficiente, que ha obligado a éstas a contratar a personas con muy poco tiempo en el mundo de la construcción, y con una formación escasa en las disciplinas y las herramientas propias de la gestión de proyectos.
Conocemos responsables de administraciones públicas que han sufrido experiencias muy negativas con empresas de PM de primer nivel.
No podemos negar que tienen razón en desconfiar en los servicios de PM cuando la empresa adjudicataria del project management de una gran obra pública asigna, en la práctica, como persona responsable de la gestión de la obra a un titulado superior con menos de cinco años desde la obtención del título y sin ninguna experiencia anterior en construcción, con la circunstancia de que el proyecto y la dirección de obra estaban a cargo de un arquitecto estrella y su equipo, y con una empresa constructora de primer nivel, cuyo jefe de obra tenía más de treinta años de experiencia en obras similares.
En un caso como éste, la existencia de un PM de este tipo fue para el triángulo Propiedad – Dirección de Obra – Contratista, un verdadero estorbo. Afortunadamente, es una anécdota, pero de la vida real. Sirva al menos para la reflexión sobre cómo debemos actuar. Borrar estas experiencias y sus efectos sobre el entorno de los clientes que las han sufrido es muy costoso.
Dicho esto, cabe pensar si estamos o no en el correcto camino para potenciar nuestra actividad como empresas de gestión. Con una economía en recesión, la posibilidad de seleccionar para nuestras empresas personas con un nivel de experiencia adecuado a la misión que tengan que desempeñar en un futuro contrato de PM parece una tarea asequible, por lo que casos de desajuste como el del ejemplo serán menos frecuentes en el futuro próximo.
Deberíamos orientar parte de nuestro esfuerzo en convencer a los clientes de que mejoren la formación de sus empleados. Son ellos, los clientes, los que tienen necesidad de gestionar sus proyectos.
Nadie cree en lo que no conoce, decía ya San Agustín. El camino más rápido para que nuestros clientes potenciales se convenzan de las bondades de nuestros servicios es que los conozcan a fondo. Y la mejor manera de conocerlos a fondo es fomentar que los responsables de los proyectos de estas empresas tengan la formación adecuada y practiquen en su vida diaria las técnicas y utilicen las herramientas de la Dirección Integrada de Proyectos.
De este modo, serán conscientes, cuando el tamaño o el número de los proyectos que deben gestionar así lo exija, de la necesidad de externalizar las tareas de dirección, en el grado que consideren necesario.
Por lo tanto, es fundamental en las empresas que realizan proyectos la difusión de los conceptos del PM, y la formación de su personal en estas disciplinas.
La elección de la empresa de PM, cuando se considere esta opción, se hará desde el conocimiento de lo que significa Project Management.
Otro aspecto que también ha ido sembrando decepciones en clientes que han optado por el PM es la práctica frecuente de ofrecer equipos de personas con cualificación suficiente para el trabajo a realizar, que una vez adjudicado el contrato, o son sustituidas por otras de menor nivel, o disminuyen notablemente su dedicación al mismo.
Ni el soporte que podemos dar a los equipos de proyecto desde el staff de las empresas ni estar dotados de sistemas, procedimientos y herramientas de gestión de los contratos eficaces y adecuadamente implantados, puede en ningún caso convertir a una persona mediocre o sin experiencia en un buen gestor. El mejor activo que tenemos en nuestras empresas son las personas, y nuestros clientes siempre nos lo demuestran fehacientemente cuando para la gestión de sus futuros proyectos nos reclaman la incorporación del equipo, o como mínimo, del responsable del equipo que ha realizado un proyecto anterior.