Cuando la crisis se torna en oportunidad
Juan Luis Soucheiron
Socio Director de Moro Soucheiron & Asociados
Todas las crisis comportan oportunidades para los que las sufren: debemos conseguir que esta frase deje de ser un simple tópico para que sea una realidad tangible y que realmente podamos aprovechar alguna ventaja de esta situación. Para ello es conveniente analizar brevemente algunas de las consecuencias que está comportando la crisis en la que nos encontramos inmersos.
En el ámbito de los recursos humanos, veremos que los principales actores tradicionales de nuestro sector, promotoras y constructoras, van a tener capacidad productiva excedentaria que va a afluir al mercado provocando una cierta relajación en la tensión inflacionista que han sufrido los salarios durante los últimos años. En segundo lugar, el factor riesgo asociado a operaciones inmobiliarias se acrecienta y toma cuerpo cuando se relaciona con esos actores principales: constructoras y promotoras.
Existe una gran incertidumbre sobre quién va a resistir el embate de la crisis. El usuario final, tanto particular como corporativo, tiene miedo de que el promotor no llegue a terminar su edificio. El promotor desconfía, a su vez, de la capacidad financiera de sus proveedores (constructoras o industriales) para acometer la producción. Asimismo, el que financia la operación, que es quien debe posibilitarla, en ocasiones carece de la experiencia para afrontarlas directamente.
Por otro lado, sin duda, surgirá un nuevo orden financiero internacional que comportará la implantación de valores y principios de gestión más tradicionales y conservadores: simplificación, transparencia, profesionalización, gestión proporcionada de recursos, organizada y flexible. Y, afortunadamente, estas demandas se trasladarán también al sector inmobiliario. ¿Quién en nuestro sector puede contribuir a proporcionar respuesta a dichas necesidades con mayor rapidez y garantía? Sin duda alguna, las empresas de Project Management.
Los Project Managers, somos empresas flexibles por nuestra capacidad de afrontar nuevos retos productivos creando equipos expertos, aportamos transparencia a las operaciones, proporcionamos metodología en beneficio de una reducción de riesgo global percibido en especial por nuevos participantes. Por otro lado, el mercado laboral probablemente facilitará un poco más que podamos retener a lo mejor de nuestros equipos y dotarnos con nuevos RR.HH. de alto nivel.
Como consecuencia de lo anterior, hemos de ser capaces de ver oportunidades en tiempo de crisis. Los nubarrones pasarán y con tiempo volverá la época en la que los que hayan sabido ver esas oportunidades vuelvan a hacer buenos negocios.