Editorial. Project Management (junio-2007)
Juan José Marquina
Presidente de Tasinsa
Es conocido por todos que en los últimos años el mercado inmobiliario ha sufrido un “boom”. Todo ello ha sido muy positivo para la economía del país y por consiguiente para el sector del project management. En estos momentos se evidencia que se está produciendo una desaceleración del mercado inmobiliario, tal y como se preveía que iba a producirse. Estamos en una fase de asentamiento del mercado, después de un esplendoroso crecimiento en los años anteriores. Es por ello que ahora es el momento de recoger los frutos del trabajo bien hecho de estos últimos años.
Los servicios de project management, gracias a este “boom”, se han potenciado hasta cotas muy altas. Ahora debemos coger con mucha ilusión los años que se avecinan. Se ha conseguido mucho y, gracias a todo el bagaje almacenado, tenemos la misión de superar lo realizado hasta el momento. Y debemos saber aprovechar este empuje sufrido para no perder la posición para el futuro que vendrá, sabiendo que todavía queda mucho camino por hacer.
Debemos ser muy cuidadosos a la hora de prestar nuestros servicios, para poder defender la posición a la que hemos llegado con el esfuerzo de todos. Es misión de todos seguir prestando un servicio de calidad y valor añadido para demostrar que todo no ha sido fruto del buen momento inmobiliario, sino del trabajo bien hecho y de un servicio que hace tiempo se debería haber implantado en el sector de la construcción para la buena salud del mismo.
Prueba de que las cosas se han hecho bien, a día de hoy, es la confianza que los clientes siguen manteniendo en las empresas de project management para la contratación de sus servicios fuera del territorio español. La ampliación de horizontes de las grandes empresas inmobiliarias ha servido para que también las empresas de servicios de project management se extiendan en el desarrollo de su servicio fuera de sus países de origen. El auge de la inversión en países como Polonia, Rumanía, Croacia o Ucrania, mueve a todo el sector hacia dichos puntos de la geografía, y con ello también el del project management.
Sí que es verdad que hay algunas de las empresas del sector de origen extranjero que ya están acostumbradas a dar el servicio, sea donde sea, la ubicación del proyecto. Pero por lo general, las empresas inmobiliarias suelen confiar en equipos rodados y que ya han funcionado como un perfecto engranaje en proyectos desarrollados en España.
Es, por tanto, muy buen síntoma que el sector está fuerte y debemos seguir adelante contribuyendo en la mejora de su imagen. Las buenas perspectivas afianzan una labor que hace diez años era prácticamente desconocida en el mercado español.